Dos de los programas de facturación más usados en España, con enfoques muy distintos. Esta comparativa te ayuda a elegir el que mejor se adapta a tu negocio en 2026.
Quipu es un programa de gestión para autónomos y pymes nacido en Barcelona. Va mucho más allá de la facturación: integra el control de gastos, la gestión de cobros y pagos, y —su punto fuerte— la preparación automática de los modelos de impuestos trimestrales y anuales (IRPF, IVA). Está pensado para quien quiere tener el control fiscal de su negocio sin depender completamente de la gestoría para cada modelo.
Billin es una herramienta de facturación online diseñada con un objetivo claro: la simplicidad. Su plan gratuito permite emitir facturas ilimitadas y gestionar presupuestos sin pagar nada. Está orientado principalmente a autónomos, freelances y microempresas que necesitan un flujo de facturación ágil y sin complejidad contable.
Los dos son soluciones en la nube, sin instalación, accesibles desde el navegador y con aplicación móvil. Pero sirven a perfiles distintos: Quipu apunta al autónomo con actividad continuada que quiere control fiscal; Billin, al que prioriza la rapidez y el coste cero o mínimo.
| Característica | Quipu | Billin |
|---|---|---|
| Plan gratuito | No (prueba 15 días) | Sí (facturas ilimitadas) |
| Precio de entrada | ~19 €/mes | ~9 €/mes (plan Pro) |
| Facturación ilimitada | Sí | Sí (también en gratis) |
| Gestión de gastos | Sí, con escaneo de tickets | Básica (en planes de pago) |
| Modelos de impuestos | Sí (130, 303, 390) | No |
| Integración bancaria | Sí | Sí (planes de pago) |
| App móvil | iOS y Android | iOS y Android |
| Multi-usuario / gestor | Sí | Limitado |
| Presupuestos y albaranes | Sí | Sí |
| Factura electrónica (Verifactu) | Sí | En desarrollo |
| Soporte | Chat, email, teléfono | Chat y email |
| Para quién | Autónomos con control fiscal | Freelances y microempresas |
La diferencia más grande de Quipu frente a cualquier otro programa de facturación básico es la gestión de impuestos automatizada. Al registrar tus facturas emitidas y tus gastos deducibles, Quipu calcula los importes de los modelos 130 (pago fraccionado de IRPF), 303 (liquidación de IVA) y 390 (resumen anual) de forma automática. Para un autónomo que presenta trimestralmente cuatro modelos al año, esto supone un ahorro real de tiempo —o una reducción del coste de la gestoría.
El módulo de gastos es otro punto fuerte: puedes fotografiar tus tickets con la app, y Quipu los clasifica automáticamente. La integración bancaria sincroniza movimientos y los asocia a facturas o gastos con un par de clics. El resultado es un cuadro de mando que muestra en tiempo real tu situación fiscal: IVA pendiente, IRPF acumulado, beneficio neto.
Quipu no tiene plan gratuito permanente, solo un periodo de prueba de 15 días. Su precio de entrada (~19 €/mes) es más alto que el de Billin, lo que puede no estar justificado si solo necesitas emitir facturas sencillas. La interfaz es más compleja y tiene una curva de aprendizaje mayor para quien no está familiarizado con conceptos fiscales básicos.
La mayor ventaja de Billin es su plan gratuito real: puedes emitir facturas ilimitadas, crear presupuestos, gestionar clientes y llevar un registro básico de cobros sin pagar ni un euro. Para un freelance que factura a pocos clientes al mes o un autónomo que acaba de darse de alta, esto elimina un gasto fijo innecesario hasta que el volumen de actividad justifique una herramienta más potente.
La interfaz es muy limpia e intuitiva. Crear una factura desde cero lleva menos de un minuto. El envío por email al cliente, la gestión de vencimientos y el seguimiento de facturas pendientes de cobro están bien resueltos. La app móvil cubre perfectamente el caso de uso básico: crear y enviar una factura desde el móvil mientras estás fuera de la oficina.
Billin no genera modelos de impuestos. Si necesitas preparar el 303 o el 130, tendrás que hacerlo a mano o con tu gestor a partir de los datos exportados. El control de gastos en el plan gratuito es muy básico, y la integración bancaria solo está disponible en los planes de pago. Para negocios que facturan en volumen o que necesitan un control fiscal más serio, Billin se queda corto.
Los precios pueden variar según promociones y el número de meses contratados. Ambas plataformas ofrecen descuento si pagas anualmente.
Elige Billin si: acabas de empezar como autónomo, facturas a pocos clientes al mes o simplemente quieres una herramienta gratuita para emitir facturas sin complicaciones. También si tu gestor ya lleva los impuestos y no necesitas que el software los prepare.
Elige Quipu si: llevas una actividad autónoma consolidada con ingresos y gastos regulares, quieres tener visibilidad de tu situación fiscal en tiempo real o prefieres preparar tú mismo los modelos trimestrales sin depender de la gestoría para cada liquidación. También si tu negocio crece y necesitas añadir un colaborador o compartir acceso con tu asesor.
Si solo necesitas emitir facturas y llevar un control básico, Billin es suficiente y tiene plan gratuito. Si quieres gestionar gastos, preparar modelos de impuestos (130, 303, 390) y tener un cuadro de mando fiscal, Quipu es la opción más completa para autónomos con actividad continuada.
Sí, Billin tiene un plan gratuito con el que puedes emitir facturas ilimitadas y gestionar presupuestos. Las funciones avanzadas como el control de gastos por categorías, los informes detallados o la integración bancaria requieren un plan de pago que parte de unos 9-12 €/mes.
Sí, es una de sus principales ventajas. Quipu genera automáticamente los modelos 130 (IRPF trimestral), 303 (IVA) y 390 (resumen anual de IVA) con los datos de tus facturas y gastos. Esto reduce el trabajo del gestor o te permite presentarlos tú mismo si eres autónomo.
Ambos tienen app para iOS y Android con buenas valoraciones. La app de Quipu permite escanear tickets y clasificar gastos en tiempo real, lo que es muy útil si te mueves mucho. La app de Billin es más sencilla pero cubre lo esencial: crear y enviar facturas desde el móvil.
Para una pyme con empleados o un equipo de trabajo, Quipu escala mejor: gestiona múltiples usuarios, permite compartir acceso con el gestor y cubre la contabilidad más compleja. Billin está orientado principalmente a autónomos y microempresas con facturación sencilla.